A
través del tiempo todo evento tiene su tradición,
superstición o costumbre, Camiruaga Eventos esta
preparado para cubrir sus necesidades y lograr que su evento
salga como usted se lo ha imaginado y soñado.
Matrimonio
Católico
El matrimonio es uno de los sacramentos en la religión
católica. El día de la boda, el novio, sus padres,
las damas y los padrinos, así como parientes cercanos
y amigos íntimos, se congregan en la iglesia en espera
de la novia (que llega acompañada del padre, tutor
o familiar que la cede). El cortejo lo integran las madrinas,
la madre de la novia con el padre
del novio, el novio con su madre, los pajes y la novia
con su padre (hermano o tutor). Posterior al rito de
recepción y la lectura del evangelio, el sacerdote
se dirige a los novios en tono tan personal como se
lo permita el grado en que los conozca. Luego, les pide
su consentimiento y se prosigue con la declaración
del matrimonio, una acción de gracias y la bendición
de los anillos y las arras. El esposo coloca el aro
matrimonial en el dedo anular de la mano izquierda de
la esposa y ella hace lo mismo en él. Al finalizar
la ceremonia, los recién casados y sus testigos
firman las actas de matrimonio, donde se suele obsequiar
un libro que habla acerca del significado del sacramento
recibido. Una vez
ejectuado el matrimonio, los novios deben salir primero
seguido de sus pajes, después las madrinas, y
por último los padres de los novios, cada uno
con su respectiva pareja.
Matrimonio
Judío En la religión judía,
el hombre fundamenta los actos de su vida bajo sumisión
a la voluntad divina, y el matrimonio es al mismo tiempo,
un ideal y una obligación. El rito se celebra
en la sinagoga. La pareja toma su lugar bajo el palio
nupcial que representa su futuro hogar. Tras recordarles
los deberes del matrimonio, el rabino, bendice una copa
con vino que los contrayentes tomarán. A este
acto, sigue una acción de gracias que santifica
a su pueblo. El novio al ponerle el anillo a ella, dice:
"Por este anillo eres mía según la
ley y la doctrina de Israel". Luego, el rabino
procede a la lectura de la Ketuba (acto del matrimonio
religioso), en la que precisan los compromisos (él
acepta la relación con la esposa), en especial
la entrega de la dote. Cubiertos en un mismo manto de
oración, los recién casados escuchan las
siete bendiciones que el rabino pronuncia y, al final,
el esposo rompe un vaso como señal de que aún
en los momentos felices, no olvida la destrucción
del santuario de Jerusalén.
Matrimonio
Musulman La tradición antigua
que prohibía al novio ver a su futura mujer antes
de la ceremonia, dio lugar a que en la víspera
del matrimonio, la joven casamentera fuera encomendada
a las mujeres que deberán arreglarla, pintar
su cabello con loción de alheña y abrillantarlo,
así como preparar todo lo necesario. El novio
no debe observar nada de esto, ya que se dice que es
de mala suerte que ponga un pie en la habitación
donde se está vistiendo ella. Dicha costumbre
se extendió a los pueblos occidentales. Lo esencial
de la ceremonia de enlace consiste en su consumación,
la cual deberá ser comprobada. El contrato matrimonial
se concluye entre el novio o su representante y el Wali
(tutor del jóven). Al acto oficial del matrimonio,
le sigue una alocución religiosa, pronunciada
por el Wali, ante dos testigos. Un marido devoto no
debe tener más de cuatro esposas porque esa cantidad
fue la que tuvo el profeta Mahoma. El matrimonio se
acompaña de una gran fiesta en la que los hombres
y las mujeres cantan y danzan, pero no juntos, para
preservar la honestidad de ellas. Las familias de los
novios por su parte, se conocen y estrechan vínculos
de amistad.
Matrimonio
Protestante Los futuros consortes deberán
ponerse en contacto con el pastor del templo elegido,
con dos meses de anticipo a la fecha prevista para la
ceremonia. Este tiempo es necesario para la preparación
de los novios (al matrimonio); rito que se lleva a cabo
en forma de entrevista con el pastor, a quien se le
presenta el acta de matrimonio por lo civil. Salvo ligeras
variantes propias de cada región, antes de la
ceremonia, el cortejo y los testigos se reúnen
para firmar el acta matrimonial. Durante la celebración
se da la recepción a los esposos, profesión
de fe, oración de acción de gracias, lectura
de textos bíblicos, predicación y bendición
de los contrayentes. Al final, ellos se colocan mutuamente
los anillos. El pastor entrega una Biblia a los recién
casados para recordarles que el fundamento de su hogar
es Jesucristo.
Las
supersticiones que rodean a la celebración de
un matrimonio tienen los más diversos orígenes
y fundamentos. Negadas por las personas escépticas,
hay quienes no dan un paso al frente para retar al destino.
Para quienes quieran prevenir mayores inconvenientes
y no tentar al azar les presentamos una lista con las
más resaltantes... también hay algunas
formulas mágicas para llamar la buena suerte
y contraer matrimonio....ojo por que de que vuelan,
vuelan.
Si
no quieres que llueva
en tu boda Debes rezar a Santa Clara. Aunque algunos
dicen que si el día de tu boda llueve, tendrás
muchos hijos.
No
a las perlas estas representan llanto
en el matrimonio.
En
martes,
no te cases ni te embarques Los antiguos romanos, siendo
Marte el dios de la guerra, comenzaron a pensar que
el día dedicado a Marte era día propicio
para desgracias, catástrofes y sangre. Para la
convivencia pacífica se prohibió expresamente
casarse y viajar en martes.
Algo
prestado, algo regalado, algo usado
y algo azul. Se dice que es de buena suerte usar algo
prestado dado que esto significa la felicidad por préstamo;
algo viejo que conlleva la continuidad; algo nuevo debido
al optimismo por el futuro; o algo azul que representa
la fidelidad de los contrayentes; y una moneda en el
zapato, la buena fortuna.
El
novio no debe ver a la novia ni el vestido antes de
la ceremonia. El matrimonio será
una pesadilla si el novio ve a la novia con su traje
nupcial así que esconda la mirada si sabe que
la novia anda por allí.
La
persona que coma directamente en las ollas o cazuelas
en donde cocina, puede esperar lluvia
el día de su boda.
A
la mujer que le barran los pies, le roban la fortuna,
por lo que es probable que no se case, o que lo haga
cuando esté muy vieja.
El
que le pise la cola a un gato deberá escupir,
pues si no lo hace, no se casará.
Si
sueña que se está casando y se ve vestida
de novia,
esto significa muerte.
Cuando
se cae un tenedor y un cuchillo al mismo tiempo,
significa que pronto habrá boda en la casa.
Para
que tus amigas se casen.
Si te vas a casar y quieres que tus amigas tengan la
misma suerte que tu, haz una lista en un papelito con
sus nombres y guardarla en el zapato derecho para que
entren contigo hasta el altar el día de la ceremonia.
Tus amigas estarán casándose muy pronto.
Alguna
vez se ha preguntado el porqué de esos ritos
que acompañan a la celebración de una
boda. Buscamos el origen de algunas de ellas para compartirlas
con ustedes.
El
anillo de diamantes: En la Biblia, ya
vemos que en el Antiguo Testamento se pedía la
mano de la novia con un anillo. Esta costumbre ha llegado
hasta nuestros días. En el siglo IX, el Papa
Nicolás I, decreta que el hecho de entregar el
anillo a la novia es ya una declaración oficial
de la intención de casarse. El anillo que recibe
la novia en la actualidad, debe llevarlo en la mano
izquierda.
Las
alianzas: La costumbre de intercambiar
alianzas el día de la boda durante la ceremonia,
viene de
muy antiguo. En el siglo XIII A.C, los egipcios ya intercambiaban
alianzas.
Llevar
la alianza en el dedo anular de la mano izquierda:
Esta costumbre viene porque en la antigua Grecia se
creía que la vena de este dedo se comunicaba
directamente con el corazón.
Las
arras: Son las trece monedas de plata,
oro y alpaca que el novio pone en manos de la esposa
durante la celebración del matrimonio religioso.
En la antigüedad, las arras simbolizaban dos cosas:
las propiedades y bienes que el futuro matrimonio compartiría
y el regalo que el novio le hacía a la novia
en agradecimiento a su virginidad.
La
diadema: Es una tradición muy
antigua que considera a la novia "reina por un
día"
Las
amonestaciones: Son el anuncio público
de la futura boda, para que si hay alguien que crea
que no debe celebrarse dicha boda pueda impedirlo. Esta
costumbre fue iniciada por el emperador Carlomagno.
En aquella época, se producían muchos
matrimonios consanguíneos, con lo que el emperador
obligó a los novios a comunicar su compromiso
una semana antes de la boda. Las amonestaciones o avisos
públicos se colgaban en la puerta de la iglesia
para que todo el mundo pudiera verlas.
El
padrino: Antiguamente el novio siempre
acompañado de algún amigo iba a secuestrar
a la novia. Actualmente, en algunas regiones existe
la costumbre de que el padrino recite un verso a la
novia. También suele ser el padrino el que regala
el ramo a la novia.
El
ramo de novia: Es una costumbre que
viene de los Serrainos y fue llevada a Europa por los
cruzados. La flor que se utilizaba era el azahar que
simbolizaba la pureza. En la actualidad, el ramo lo
compra el novio y el padrino lo entrega a la novia en
la casa de ésta antes de la ceremonia. Las flores
son de lo más variado.
La
marcha nupcial: Es la música
que abre y cierra la ceremonia religiosa. Es una tradición
que viene de la boda de la princesa Victoria de Inglaterra
con el príncipe Federico Guillermo de Prusia.
La princesa Victoria eligió ella misma las dos
marchas: La Marcha Nupcial de Mendelssohn para su entrada
a la iglesia y la ópera Lohengrin de Wagner para
la salida de la iglesia ya de la mano de su esposo.
El
pastel nupcial: Esta tradición
nace en la antigua Roma. Los romanos rompían
un pan por encima de la cabeza de la novia como símbolo
de fertilidad. Los invitados recogían las migas
y se las comían. Esta costumbre fue conservándose
hasta principios del siglo XVII que, en Inglaterra se
ideó que se hicieran muchas pequeñas tartas
que luego se apilaban. La pareja debía besarse
sobre la pila de tartas. La tarta casi siempre se desmoronaba,
por lo que hacia mediados del siglo XVII, se cambió
la idea de las múltiples tartas por la de un
pastel gigante. Esta idea ha llegado hasta nuestros
días, en que los pasteles tienen varios pisos.
El pastel nupcial suele entrar al salón al ritmo
de la marcha nupcial. A continuación los novios
cogen juntos un cuchillo y le hacen un corte simbólico.
Arrojad
arroz a los novios: Es una costumbre
que en Europa se conserva desde la Edad Media. Simboliza
el deseo a los novios de que tengan muchos hijos. Últimamente
se estila más el lanzar pétalos de rosa.
EL VELO: Ya en la época romana las novias se
cubrían con velos, que simbolizaban la pureza
de la novia. En la actualidad, hay novias que se ponen
velo y cuando el cura dice aquello de "ahora ya
puede besar a la novia", el novio levanta el velo
de la novia y lo aparta para atrás. En Oriente,
hoy en día, todavía se usa para tapar
la cara de la novia a la que el novio no ha visto nunca.
El velo se retira una vez acabada la ceremonia.
La
entrega de la novia: Antiguamente, cuando
la novia se casaba, el padre le entregaba al novio las
propiedades y posesiones de su hija. Actualmente, la
entrega de la novia en el altar por parte del padre
simboliza la conformidad y bendición hacia el
nuevo matrimonio.
La
luna de miel: Es una costumbre que empezó
con los teutones, los cuales solamente celebraban bodas
durante la luna llena. Los novios debían beber
licor de miel durante los 30 días que seguían
a la boda. Hoy en día, luna de miel significa
el periodo posterior a la boda y normalmente los novios
van de viaje de "Luna de Miel" a lugares exóticos
y románticos.
Lanzar
el ramo de novia: Es una costumbre muy
utilizada en EE.UU. el que la novia lance el ramo entre
sus amigas y familiares solteras. En otros países,
se suele entregar el ramo a alguien previamente decidido
por los novios. También hay la costumbre de entregar
los "novios" del pastel a la pareja que más
pronto va a casarse de entre los invitados.
Levantar
a la novia en brazos para cruzar el umbral:
Esta costumbre tiene sus orígenes en la tradición
de algunas tribus que no tenían mujeres y tenían
que ir a secuestrarlas a pueblos vecinos y llevárselas
en volandas, sin que éstas pudieran ni pisar
el suelo con los pies.
La
loga: La tradición de lanzar
la liga de la novia nace en Francia, aunque en aquella
época (hacia el siglo XV) no se lanzaba la liga,
sino que los invitados debían correr detrás
de la novia y quitársela. Con el tiempo la novia
decidió quitarse la liga ella misma y lanzarla
para que los invitados la cojan.